Una vez que proceda a la apertura de un envasado al vacío nuestro, le sugerimos que exponga la bolsa de envasado 1 hora antes de su consumo a temperatura ambiente, a continuación despliegue cada una de las lonchas de su interior, y déjelas orear durante la primera media hora, antes de su consumo.
Una vez que proceda a la apertura de un envasado al vacío nuestro, le sugerimos que exponga la bolsa de envasado 1 hora antes de su consumo a temperatura ambiente, a continuación despliegue cada una de las lonchas de su interior, y déjelas orear durante la primera media de su consumo.
* En caso de que el producto presente soltura en el interior de la bolsa, puede haber perdido “El Vacío”, y dar aspecto de tierno o reblandecido.
Si esto ocurriera, sacarlo fuera de la bolsa y mantener 1 o 2 días para su oreo y volverá a su aspecto natural de curación.
Mantener en el frigorífico a una temperatura entre 0º y 5º de temperatura.
El jamón debe estar poco salado, tirando a dulce, untuoso y el corte presentar vetas de grasa entre su carne magra, con tonalidades que van desde el rojo púrpura, al rosa pálido.
La grasa interior del jamón ibérico de bellota es brillante y la exterior es fina y untuosa, con flora micótica blanca o gris azulada.
Las motas o puntos blancos que aparecen algunas veces entre el magro del jamón son una garantía de calidad del producto, es una acumulación de cristales de tirosina (un aminoácido), liberado por la acción de los enzimas que actúan en la curación del jamón.
En realidad, su presencia indica un bajo contenido en sal y un proceso largo y lento de curación, por lo tanto, una gran calidad.
El jamón ibérico ha de cortarse con cuchillo jamonero, en lonchas finas, para apreciar mejor su fragancia, su aroma y su sabor incomparable e inconfundible